Perfil Sensorial: Fresa, piña, citronella, violeta, nuez moscada y coñac.
Productor: Rigoberto Herrera
Región: Cauca
Altitud: 1752-1941 msnm
Proceso: XO
Varietal: Geisha
Café Granja La Esperanza nació con la tradición cafetalera de una familia del Valle del Cauca.
Su historia comienza en una finca original: Finca Potosí adquirida en 1945, cuando la familia decidió plantar nuevas variedades (Yellow Bourbon, Red Bourbon y Caturra) junto a las plantaciones tradicionales de Typica.
Con el paso de generaciones, dos de los hijos Rigoberto Herrera y Luis Herrera mostraron un interés especial en mejorar la producción y calidad del café. A finales de los 90 apostaron por agricultura orgánica, expandiendo su finca original y adquiriendo nuevas tierras, como la finca llamada La Esperanza.
Ese impulso marcó el inicio de una transformación profunda: de un cultivo tradicional orientado al volumen, hacia un café de especialidad, artesanal, con estándares altos de calidad, trazabilidad y cuidado del terroir.
Hoy, Granja La Esperanza opera varias fincas, cada una con su propio microclima, suelos, altura y características únicas. Entre ellas destacan: Cerro Azul, Las Margaritas, La Esperanza, Potosí y otras.
Por ejemplo, Cerro Azul, la finca más emblemática para variedades premium, cuenta con altitudes entre 1.700 y 2.000 msnm, temperaturas entre 15-21 °C, suelos volcánicos, abundante lluvia anual y una humedad muy alta, condiciones ideales para cultivos de altura y cafés de perfil delicado.
Precisamente en Cerro Azul fue introducida por primera vez en Colombia la variedad Gesha, a partir de semillas traídas desde Panamá: un hito que marcó un antes y un después en la historia de la finca.
Desde entonces, gracias a ese concepto de terroir + microclimas variados + experimentación, la finca produce desde variedades tradicionales (Bourbon, Caturra) hasta variedades exóticas, cada una cultivada en el entorno más adecuado.
La esencia de Granja La Esperanza combina:
- Una herencia familiar de medio siglo de cultivo café, tradición e identidad local.
- Un compromiso serio con calidad, sostenibilidad y especialización: adoptaron producción orgánica, seleccionan cerezas de forma rigurosa, emplean control de fermentaciones y secados, e investigan procesos adecuados para cada variedad.
- Una visión global: comenzaron a exportar cafés de especialidad desde 2003 y hoy abastecen a mercados internacionales, con trazabilidad, consistencia sensorial y control exhaustivo del proceso.
Ese enfoque ha permitido que sus cafés y muy especialmente su Geisha sean reconocidos en competencias internacionales, subastas, rankings mundiales: no como un simple “café colombiano” más, sino como un referente de specialty.
En 2007, tras su etapa en Panamá (donde gestionaron la finca “La Carleida”), obtuvieron el primer lugar en el concurso Best of Panama con su Gesha lo que marcó el inicio de una nueva era para la finca en Colombia. Su Geisha de Cerro Azul y otras versiones han sido clasificadas entre los mejores cafés del mundo en rankings internacionales.
Actualmente, la finca exporta cafés de alta gama a decenas de países ,fruto de la combinación de tradición, innovación y un riguroso control de calidad desde el cultivo hasta la taza.
Sobre el lote Geisha XO: qué es, su alma y su razón de ser
El lote Geisha XO representa la culminación del esfuerzo de generaciones. Gracias al terroir de altura de Cerro Azul y al riguroso manejo de postcosecha, se producen microlotes exclusivos, pensados no para volumen, sino para calidad, historia y elegancia.
El nombre “XO” no es casual: denota procesos diferenciados, fermentaciones cuidadas y un perfil que busca lo sublime. Con este café, Granja La Esperanza no solo entrega una taza, sino un viaje a sus montañas, a su historia familiar, a su tierra fértil.
Este tipo de lotes rara vez disponibles de forma constante, hablan de un café de autor, de excelencia, de un compromiso profundo con cada grano.
Café Granja La Esperanza no es solo una finca más. Es una historia de transformación: de un café tradicional, to como muchos en Colombia, a un referente mundial del café de especialidad. Es una familia que decidió innovar, aprender, apostar por calidad, por el entorno, por la biodiversidad y por un café con identidad.
Sus fincas variadas, su meticuloso trabajo en campo, su respeto por la naturaleza y su obsesión por la calidad han convertido sus microlotes como Geisha XO en pequeñas joyas buscadas en el mundo entero.