Perfil Sensorial:Fresa, frambuesa, bergamota y te negro.
Productor: Kibirigwi Factory
Altitud: 1.700-1.800 msnm
Región: Kirinyaga
Proceso: Lavado
Varietal: SL28 & SL34
La fábrica de Thunguri se encuentra en el condado de Kirinyaga, en una región de valles verdes y fértiles donde el café convive con cultivos como el té. Forma parte de la Cooperativa de Agricultores de Kibirigwi, que agrupa un total de siete fábricas en la zona. Actualmente, Thunguri cuenta con alrededor de 1.500 miembros activos, pequeños productores que trabajan, de media, parcelas de media hectárea donde, además de café, cultivan macadamia, frijoles, plátano, té y maíz. Los cafetales crecen sobre suelos volcánicos rojos, profundos y bien drenados, a una altitud que oscila entre los 1.700 y 1.800 metros sobre el nivel del mar.
Año tras año, Thunguri es reconocida por la consistencia y calidad de sus cafés. La recolección se realiza de forma manual y selectiva por parte de los productores, quienes entregan la cereza madura directamente en la estación. Allí, el café se despulpa y se somete a una primera clasificación por flotación en agua, donde los granos densos se separan de los mbuni inmaduros. Los granos más pesados se hunden y son conducidos a los tanques para iniciar la fermentación.
Esta primera fermentación tiene una duración aproximada de 24 horas. Posteriormente, el café se lava y pasa a una segunda fermentación, que se extiende entre 12 y 24 horas adicionales. Finalizado este proceso, los granos atraviesan canales de lavado donde se eliminan los últimos restos de mucílago y se separan nuevamente los flotadores.
A continuación, el café se somete a un remojo en tanques con agua limpia durante un máximo de 24 horas. Este paso, característico de muchos cafés kenianos, favorece el desarrollo de aminoácidos y proteínas en la estructura del grano, potenciando la acidez brillante y la complejidad frutal que distinguen a estos perfiles en taza.
Tras el remojo, los granos se trasladan a mesas de secado, donde se extienden en capas finas para eliminar rápidamente alrededor del 50 % de la humedad. Esta primera fase de secado suele durar unas seis horas. Después, el café se recoge y se redistribuye en capas más gruesas durante los siguientes 5 a 10 días, hasta alcanzar el nivel óptimo de humedad.
Una vez seco, el café en pergamino se envía a un beneficio privado, donde reposa en bodegas elevadas construidas con malla metálica que permiten una correcta ventilación. Allí termina de estabilizarse hasta alcanzar un contenido de humedad inferior al 11 %, quedando listo para su empaquetado y exportación.