Perfil Sensorial: Chocolate, fruta amarilla, caramelo y floral
Productor: José Cienfuegos
Altitud: 1.400 msnm
Región: Totutla
Proceso: Lavado
Varietal: Geisha
En las montañas de Veracruz, México, se encuentra Finca Las Trincheras, una propiedad dirigida por José Cienfuegos y rodeada por uno de esos paisajes donde resulta fácil entender la relación entre el café y el lugar del que procede. Barrancas, formaciones rocosas, pequeños ríos, cascadas y una abundante vegetación forman parte del entorno en el que crecen sus cafetos.
La finca ocupa aproximadamente 100 hectáreas, aunque únicamente unas 40 están dedicadas al cultivo de café. En ellas conviven diferentes variedades como Caturra, Garnica, Pacamara, Bourbon y Geisha, cultivadas bajo árboles de sombra que ayudan a conservar la humedad, favorecen la biodiversidad y aportan fertilidad de manera natural al suelo.
Al frente del proyecto se encuentra José Cienfuegos García, cuya relación con Las Trincheras se remonta a finales de los años ochenta. Durante décadas, el trabajo realizado en la finca se ha centrado en mejorar progresivamente la calidad de sus cafés, hasta conseguir reconocimiento dentro y fuera de México. Entre sus logros destaca la presencia de Las Trincheras en Cup of Excellence México, donde la finca ha conseguido situar algunos de sus lotes entre los cafés destacados del país.
Este lote procede de una de las variedades más especiales cultivadas en Las Trincheras: Geisha. Los cafetos crecen alrededor de los 1.400 metros sobre el nivel del mar, protegidos por un entorno de sombra diversificada y bajo las condiciones húmedas y montañosas características de Veracruz.
Proceso:
Durante la cosecha se seleccionan las cerezas maduras y posteriormente se someten a un proceso lavado, diseñado para retirar la pulpa y el mucílago antes del secado y preservar así la limpieza y definición del café. Es precisamente este procesamiento limpio el que permite que la expresión del Geisha y las características propias del entorno de Las Trincheras ocupen el primer plano en taza.
El resultado es un café elegante, dulce y delicadamente aromático, con un perfil en el que encontramos chocolate, fruta amarilla, caramelo y notas florales.