Caja rosa de kima coffee, café de peru, finca la cueva , producido por Aurora Huaman en la región de jaen, cultivado a 1900  metros sobre el nivel del mar, varietal catuai & bourbon, proceso lavado con notas a Frambuesas, mango, lima y hibisco
La Cueva. Café de Perú
La Cueva. Café de Perú
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La Cueva. Café de Perú

Precio habitual €13,90
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Perfil Sensorial: Frambuesas, mango, lima y hibisco

Productor: Aurora Huaman

Región: La Coipa

 Altitud: 1.900 msnm 

Proceso: Lavado

Varietal: Caturra & Bourbon 

Este lote proviene del norte de Perú, concretamente de la región de Cajamarca, una de las zonas cafetaleras más reconocidas del país por sus altitudes elevadas y su clima fresco, condiciones ideales para la producción de cafés de alta calidad. Dentro de esta región, el café se cultiva en el distrito de Jaén, un área montañosa donde miles de pequeños productores trabajan parcelas familiares de tamaño reducido. En este caso, el café es producido por Aurora Huamán, una caficultora que cultiva su café en la pequeña finca La Cueva, una parcela de aproximadamente 1 hectárea situada a 1.900 metros sobre el nivel del mar. La finca se encuentra en un entorno de montaña con suelos franco-arenosos, bien drenados y ricos en minerales, lo que favorece el desarrollo de raíces profundas y una maduración lenta del fruto. El café se cultiva principalmente de las variedades Bourbon y Caturra, dos variedades tradicionales de arábica muy apreciadas en especialidad por su equilibrio, dulzor y complejidad aromática. La cosecha se realiza entre mayo y julio, y la recolección se lleva a cabo manualmente mediante el método conocido como “ordeño”, en el que se seleccionan cuidadosamente las cerezas maduras directamente de la rama para garantizar uniformidad y calidad en el lote. 

Una vez recolectadas, las cerezas pasan por un proceso lavado tradicional. Primero se despulpan para retirar la piel y la pulpa exterior del fruto. Después el café fermenta en un entorno aeróbico, donde los azúcares del mucílago se degradan de forma natural y ayudan a desarrollar claridad y complejidad aromática. Tras la fermentación, el café se lava cuidadosamente para eliminar los restos de mucílago y posteriormente se clasifica el pergamino por densidad, asegurando que solo los granos más uniformes continúen en el proceso. Finalmente, el café se seca al aire libre, permitiendo que alcance una humedad estable cercana al 10,7 %, un nivel ideal para preservar la calidad durante el almacenamiento y transporte.